El lenguaje es una piel: yo froto mi lenguaje contra el otro. Es como si tuviera palabras en lugar de dedos, o dedos en la punta de mis palabras. Mi lenguaje tiembla de deseo. La emoción proviene de un doble contacto: por una parte, toda una actividad discursiva viene a realzar discretamente, indirectamente, un significado único, que es "yo te deseo", y lo libera, lo alimenta, lo ramifica, lo hace estallar (el lenguaje goza tocándose a sí mismo); por otra parte, envuelvo al otro en mis palabras, lo acaricio, lo mimo, converso acerca de estos mimos, me desvivo por hacer durar el comentario al que someto la relación.
(Hablar amorosamente es desvivirse sin término, sin crisis; es practicar una relación sin orgasmo. Existe una forma literaria de este coitus reservatus: es el galanteo).
(...) todo propósito que tiene por objeto al amor (sea cual fuere el sesgo destacado) implica fatalmente una alocución secreta (me dirijo a alguien que ustedes no conocen pero que está ahí al final de mis máximas).
(La atopía del amor, la aptitud que lo hace escapar a todas las disertaciones, sería que en última instancia no es posible hablar de amor más que según una estricta determinación alocutoria; sea filosófico, gnómico, lírico o novelesco, hay siempre, en el discurso sobre el amor, alguien a quien nos dirigimos. Este alguien pasó al estado de fantasma o de criatura venidera. Nadie tiene deseos de hablar del amor si no es por alguien).
Roland Barthes, Fragmentos de un discurso amoroso.
Sopla,
viento, sopla y arrasa, que también de ti saco conciencia. En tu furia mido mis fuerzas. Dóblame si
puedes, y túmbame, mi sostén es de acero. Yo estoy sobre la línea de las
cosas que no murieron nunca. Mi raíz emerge desde el primer asomo del
comienzo, y brota y ensancha, y fructifica,
y siembra, hasta el negado fin del infinito.
Brioso y
perverso y desafiante y ciego, no borrarás la luz de mi paisaje, ni el aroma del tiempo que me
quiere. El canto de los pájaros ha de prender corolas de colores,
siempre, y un recuerdo de nido entibiará mis ramas.
La luna
te cortará las carnes para verme. Estoy sobre el regazo de la
tierra, bajo la cóncava mirada azul, con mi sabida sangre, a un murmullo del agua. Suéltate, desorbitado, atronador,
deshecho, por la ladera fácil, a querer romperme los oídos; yo escucho con el corazón.
Búscame,
azota mi pensativa hora de preguntas, castígame el
silencio, enfríame las manos, succióname
la savia. Fatigarás tu
furia hasta que caigas. Todos nosotros
te derrotaremos; la gota de agua, el anuncio
del pájaro sobre la
primavera, la sonrisa
del niño, y la sencilla calma de
existencia. Raíz de
tempestad, barre las caídas hojas, y la
inclinada brotación de miedo. Tu voluntad
altiva de torcerme no quebrará
mi línea, respiro con
las cosas que no murieron nunca.
Soy de mí
misma, indestructible,
mía, en vertical esencia, y
permanezco.
La
música, la luz de la luna y los sueños son mis armas mágicas. Mas por
música no debe entenderse sólo aquella que se toca, sino tambien aquella
que queda eternamente por tocar. Y por luz de luna no debe suponerse
que habla sólo de lo que viene de la luna y torna los árboles en grandes
perfiles.
Hay otra luz de luna que ni el propio sol excluye, y
oscurece en pleno día lo que las cosas fingen ser. Sólo los sueños son
siempre lo que son.
La naissance de Vénus . 1879
Es el lado de nosotros en que nacemos y donde somos siempre naturales y nuestros.
Fernando Pessoa
La música siempre me acompaña y me hace volar, con ella renazco, con ella soy siempre mía.
En esta oportunidad, pondré un concierto completo de una cantante francófona muy especial, con su voz, sus interpretaciones y su sensibilidad indiscutiblemente maravillosas.
Voilà, on l´écoute...
La escuchamos...
Lara Fabian, Concert pour Lebanon, Live, 14-02-2012
El lunes 23 de abril del corriente año se dará inicio al ciclo de Seminarios Nadja 2012 con la conferencia de Juan Ritvo (Licenciado en Filosofía, Psicoanalista y escritor) intitulada: "El amor loco del surrealismo".
Lunes 23 de abril de 2012 - 19:45 hs. en el Teatro El Círculo
Rosario - Argentina
(Consultar en boletería del Teatro por el acceso a la sala donde se realizará el encuentro).
...una rosa llamada Nadja que en ruso es el inicio de la palabra
esperanza. ¿Quién es Nadja? ¿Una mujer? ¿La felicidad? ¿La libertad? ¿La
belleza?… La gran Simone de Beauvoir dijo “para muchos Nadja es tan
maravillosamente libre de cualquier tipo de apariencia, que ella desprecia a ambas, la razón y la ley”.
Ella me sonríe como a veces me has sonreído tú, detrás de grandes
zarzales de lágrimas. “Es todavía el amor”, decías tú. Y más
injustamente llegaste a decir también: “O todo o nada”.
«Nadja, parce qu’en russe, c’est le commencement du mot espérance, et parce que ce n’en n’est que le commencement».
«Nadja, porque en ruso es el principio de la palabra esperanza, y precisamente porque es sólo el principio».
Carta manuscrita de Nadja a André Breton (Fragmento)
«C’est
si grand M’amour cette union de nos deux âmes, si profond et si froid
cet abîme où je m’enfonce sans jamais rien attendre s’en rien étreindre
de l’au-delà, ets quand je reviens toi tu es là et tes grands yeux me
fixent et je te touche te reviens, tu es tout ce qu’il y a de mieux et
je t’étreins toi, toi tu es là, mais la mort elle aussi est là, oui elle
est là derrière toi…».
«Es
tan grande mi amor esta unión de nuestras dos almas, tan profundo y tan
frío este abismo donde me hundo sin esperar jamás nada, sin estrechar
nada del más allá, y cuando vuelvo tú estás allí y tus grandes ojos me
fijan y te toco te vuelvo, eres todo lo que hay de mejor y te estrecho
tú, tú estás allí, pero la muerte también está allí, detrás de ti…».
París es la ciudad de la luminiscencia que difunde, de las luces resplandecientes de la torre Eiffel, del iluminado nostálgico de media noche.
París es la ciudad del amor por el amor, donde los bohemios sombrean sus reflejos sobre el Sena y los enamorados elevan sus ojos hacia las estrellas bajo los sonidos de la Vie En Rose.
París: universo-rincón de romances olvidados, de cartas de amor, vigentes o perdidas, de candados en los puentes, enganchados a promesas eternas.
Hermosa París: Je t´aime, no sólo amo tu Luz, también amo tus sombras y amo las gárgolas inmortales de las torres de Notre Dame acompañadas por la melodía del acordeón.
Notre-Dame de París y su cielo
Tal como dice el título de esta entrada, París se prepara para celebrar los 850 años de Notre Dame.
Del 12 de diciembre del corriente año hasta el 11 de
diciembre de 2013 la arquidiócesis y la municipalidad de París celebrarán el
850º aniversario de la emblemática catedral de la capital francesa, Notre Dame.
Son 850 años de historia, arte y espiritualidad que serán conmemorados en pleno
corazón de la ciudad luz, por medio de numerosas festividades, ceremonias y
acciones de gracia, así como de actos culturales de envergadura.
Entre las obras proyectadas para las conmemoraciones, está la de instalar un nuevo
conjunto de ocho campanas y de un “bourdon”, campana grave, en complemento a la
ya existente campana principal llamada “Emmanuel”.
Además una serie de presentaciones musicales del coro de
la catedral de Notre Dame, así como la realización de un congreso científico,
exposiciones varias, espectáculos y presentaciones monumentales, publicación de
obras y una nueva exposición de las preciosidades y compilaciones de objetos
existentes en el Tesoro de la catedral, que contiene piezas litúrgicas preciosas
desde el siglo XIII.
Notre-Dame de París en Primavera
Otro punto destacado de las conmemoraciones consistirá en
la celebración del Día Mundial del órgano, el 6 de mayo de 2013. Al órgano, que
sin duda, es el instrumento por excelencia de Notre Dame, será destinado un
lugar preponderante en los actos del Jubileo de la catedral, específicamente en
ese día, en el que se ha planeado realizar 850 recitales de órgano oriundos del
Patrimonio de Notre Dame de París, en catedrales, basílicas y santuarios de los
cinco continentes.
La iglesia-catedral en la Edad Media
En 1163 el papa
Alejandro III, en presencia del rey Luis VII de Francia colocaba la primera
piedra de la actual catedral.
La construcción del edificio duró cerca de un siglo y pasó a ser rápidamente
uno de los monumentos más famosos de Francia, tornándose hasta hoy en día
símbolo del obispo, de la Iglesia y de la ciudad de París.
Ocho siglos después del inicio de la construcción, un congreso recibirá, en
diciembre de este año, a numerosos especialistas de historia religiosa, social,
litúrgica, artística, literaria, intelectual e institucional.
Independientemente de las creencias religiosas de cada uno, los invito a descubrir o redescubrir la belleza de Notre Dame de París, a recorrerla durante 3 minutos, escuchando su órgano y deleitándonos con el coro de Notre Dame dirigido por Jehan Revert.
Hoy es la cuna, el lecho de todo. Y todo es el resultado de un acto de amor primero, y otros muchos consecutivos actos de amor.
"Sí, sí, quiero comprender mi lengua, quiero descomponerla en
morfemas, fonemas, jugar con la sintaxis, leer todo lo que pueda y soñar con
leer más: llorar la muerte con Manrique, cantar al amor con Bécquer, enloquecer
con don Quijote y emborracharme con don Máximo. Y luego quiero vivir en
Londres, en Edimburgo o en donde sea, hablar de mi lengua, de mi literatura, de
mi cultura, de mi vida, de mí, en inglés, en alemán, en árabe, transmitirla a
toda la gente que conozca, propagarla por el mundo, que vuele, que caiga en
diferentes tierras, una suerte de semilla de letras, y que florezca, que
florezca después: más letras, más cuentos, más tildes, más versos.
Y ahora lo estoy haciendo. En jerga universitaria
soy una proto-filóloga. No, filósofa no, filóloga. Un proyecto de filóloga. Al
igual que antes existía una proto-lengua que era el paso antes de llegar al
español, al italiano, al francés: yo estoy cruzando el puente que me llevará a
ser mensajera de nuestra cultura. Ahora estoy formándome: luego yo formaré a
otros muchos para que este maravilloso legado que tenemos siga pasando de mano
en mano, de boca en boca. Pero qué responsabilidad ser portadora de este
pequeño país de las maravillas, que encierra desde el hasta el Qué
responsabilidad pero qué ganas de ir aumentando esa carga, ese don.
Así que soy proto-filóloga. Pero no es solo eso:
soy proto-mundo. Un proyecto de mundo rebosante de cultura que existirá. Lo
mejor es eso. Que existirá y será gracias a nosotros: los filólogos".
Escrito por una estudiante de Filología española
**
Mamá, papá, ¡quiero estudiar Letras! Quiero estudiar Letras con mayúsculas. Quiero vivir por y para las Letras, quiero ser la filí (amiga) del lógos (palabra), quiero analizarla, quiero que esté ahí los días de lluvia, y que me acompañe en los días felices. Quiero jugar con ella, hacer châteaux en France, quiero llorar como una magdalena por culpa de Proust y sus dulces recuerdos involuntarios, quiero asignar a la melancolía dichosa (en el doble sentido... polisemia se llama) el spleen que debió salir tantas y tantas veces de los labios de Baudelaire...
Quiero muchos complementos directos o l´approche nominale, para pasar toda mi vida sumergida en el motivo de la búsqueda, de la quête... à la recherche... no del tiempo perdido sino de lo que queda por decir.
En este conmemorar un nacer, es decir, un renacer, deseo incluir música francesa de una cantante maravillosa: Patricia Kaas.
En segundo lugar, mi himno de vida con el gorrión de París y su Non, je ne regrette rien, No me arrepiento de nada.
Y por último, continuando con Edith, L´Hymne a l´amour, El Himno al Amor. Porque es el Amor la razón más poderosa para vivir un nuevo día.
Celebro el principio de mi vida, porque mi vida comienza hoy conmigo y con quien desee sostener mi mano siempre.
Esta
mañana regué las plantas de la casa, observé cómo en algunas macetas han
brotado hojitas minúsculas que alegre y desesperadamente buscan la luz.
Como un milagro, las violetas florecen en invierno. Luego, a sorbitos,
empecé a tomar el café y recordé que me esperaban cuartillas por
corregir. Tomé el plumín rojo. Mi intención era retomar la cotidianidad,
ser la persona de hace un mes, inútil. Soy como las violetas en medio
del frío, tras la ventana, los botones asoman lentamente a través de los
días y despuntan en tonalidades cárdenas, rosas y granas.
Con el
plumín en una mano y un cigarro en la otra, empecé a leer, a revisar
las trescientas y tantas planas… ¿Sabías que el cuerpo humano
aproximadamente tiene 650 músculos?, ¿y en un beso se utilizan sólo 34?
Por supuesto me refiero a esos besos con los que te sube la presión
sanguínea y el pulso se acelera a 150 pulsaciones, eso es lo que indica
el libro de fisiología que estoy revisando. El músculo orbicularis oris es el más importante para besar.
El Beso, Robert Doisneau
Pienso
en el póster de “El beso” de Robert Doisneau que tenemos colgado en la
habitación. Doisneau retrató la perfecta utilización de 34 músculos,
inmortalizó el orbicularis oris. Hace unos años me enteré que fue una puesta en escena del fotógrafo para la revista America´s Life,
esa imagen es tan bella que qué importa. Deberíamos tener esa imagen en
nuestras casas, en la oficina o llevarla en la cartera.
Con el tiempo
las parejas se besan menos y, sin embargo, gente que apenas conoces te
orilla instintivamente para que la beses en la mejilla. Es una
convención social que no entiendo. El beso es el inicio de todo, el
principio de la intimidad y el deseo, cuando buscas con apremio rozar
los labios y la piel del otro. El beso lleva a la caricia.
El Beso, Auguste Rodin
¿Te
besé en la mejilla cuando nos conocimos? Estoy casi segura que no.
Sabemos que la capacidad de la memoria es relativa, que tus cien mil
millones de neuronas y cien billones de interconexiones pueden disentir o
conciliar con las mías sobre un momento preciso, una misma experiencia
compartida. La certeza es que hemos sido amigos de tantas maneras, hemos
reído, guardado silencio y abrazado en momentos cruciales. Es extraño
pero la vida nos une en momentos decisivos, con naturalidad volvemos a
una conversación donde la última frase se verbalizó unos años antes,
volvemos, quizá con distinta madurez, bordando nuestra complicidad.
Quisiera
recordar todo tal cual sucedió-sucede, Urbi, persistir en la premura
del primer beso, la suavidad de la primera caricia. El olor de tu nuca
en la funda de la almohada, el modo de tomar la taza del café, las
maneras de acomodarte en el sillón cuando lees, esa forma peculiar de
decirme: “Ven…”. Mientras escribo esta carta, me percato nuevamente de
que las violetas han floreado en invierno sin evocar la alegoría de la
primavera y no por ello el color de sus pétalos son menos intensos y su
forma perfecta. Mientras escribo, escucho tu llave girar en la
cerradura, me percato que amo al que conocí, amo al que estoy conociendo
y entra en la casa.
Carta de Enzia Verduchi a Urbi
**
Evocar un beso, el primero, evocar un beso, el último, inesperadamente último, evocar amando, amar evocando. Amar, amor; ante todo, el inicio y el fin: ¡amar!
Uolvidar. Hacia atrás sueño.
La rareza de un bosque en un póster
sobre la aguja del reloj. Te tuve
cuando no te tenía, corre brisa
tanto corre que ventea. Un libro
y dos páginas leídas, qué cuerpo
tienes. Ya no te quiero, qué hermoso:
ya no te quiero. Me da perplejidad
tomarte de las manos, y tus rayas
qué largas, no te vas a morir nunca.
Paseo de invierno. Es verano
fue trescientos sesenta y cinco días antes
más o menos, me miraba en el espejo
para peinarme y no amanecía.
Proyectaba aunamientos con nadie
más sola que tú. Conoces
el estertor y el declive.
Yo de fatiga, cuánto te quise.
Concha García
Sólo muere un amor que ha dejado de soñarse.
Adele - Someone like you - Alguien como tú, subtitulada
(con las retinas en la Magia de París)
* *
Tu cabeza se aparta:
el nuevo amor!
Tu cabeza se vuelve – el nuevoamor!
Rimbaud
Fragmento de "Iluminaciones"
-¿Sabes?, a veces, cuando te
extasías, olvidas el por qué del éxtasis, te basta tu embeleso- ¡Dios, qué ojos
como estrellas!, y me elevaba entonces en una apoteosis de astros negados
porque así, cercada por fuera por dentro, no me quedaba más camino que no fuera
camino arriba o camino abajo. Y no, no basta.
Deja que vaya contigo.
Giannis Ritsos, “Sonata del claro de luna"
No dejemos nunca de soñar, y mucho menos en el
amor. Así se irá enriqueciendo cada día y no acabará convertido en olvido.
Para los que están enamorados, hoy es un día como cualquier otro para celebrar
esa situación sentimental. Pero ¿por qué no de una manera más especial y más soñada?
Y para los que no lo están, que sigan soñando con ese amor. Cuando lo tengan al
lado lo sabrán.
Anna, ¿tú crees que
existe el amor muy rápido, muy rápido... pero que dura toda la vida?
Tus labios se acercaron a
mi oído y susurraron: "Si ves una pequeña luna amarilla en cada uno de mis
ojos es que voy a gozar". Fijé la vista en tus ojos... al cabo de un breve
momento vi dos lunas amarillas...
He de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina. He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en ti ya para siempre.
Fuera de ti ha de sobrarme el mundo como le sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite. Dentro de ti no ha de faltarme blandura de limo para mi corriente, perfil de viento para mis olas, ceñidura y reposo para mi acero.
Dentro de ti está todo; fuera de ti no hay nada. Todo lo que eres tú está en su puesto; todo lo que no seas tú me ha de ser vano. En ti quepo, estoy hecha a tu medida; pero si fuera en mí donde algo falta, me crezco... Si fuera en mí donde algo sobra, lo corto.
Dulce María Loynaz: Poema sin nombre
*
No conozco un poema de amor donde se exprese mejor la compenetración de dos almas y dos cuerpos.
Uno
encajando en el cuerpo del otro, buscando la forma del propio cuerpo en
el hueco del otro.
La lista
de metáforas es preciosa, como el río a su cauce, como el mar a la
playa, como la espada a su vaina. Y la satisfacción de encontrar en el
otro lo que necesitamos, lo que buscamos. Estar hechos el
uno a la medida del otro.
¡Que manera más tierna y más femenina
de expresarlo! ¿verdad? Y crecerse, si fuera necesario, para estar a su
altura, o menguar para estar a su "bajura"...
Ahora entiendo por qué la poeta titula estos versos, "Poema sin nombre". Cada uno le da el nombre de quien amamos.
Isabelle Boulay - Deranger les pierres (cover de Carla Bruni)
Les enfants qui s'aiment s'embrassent debout
Contre les portes de la nuit
Et les passants qui passent les désignent du doigt
Mais les enfants qui s'aiment
Ne sont là pour personne
Et c'est seulement leur ombre
Qui tremble dans la nuit
Excitant la rage des passants
Leur rage, leur mépris, leurs rires et leur envie
Les enfants qui s'aiment ne sont là pour personne
Ils sont ailleurs bien plus loin que la nuit
Bien plus haut que le jour
Dans l'éblouissante clarté de leur premier amour
Donde la vida se contempla todo está sumergido. Por encima de las coronas del olvido. El vértigo en el corazón de las metamorfosis. Una escritura de algas solares. El amor y el amor.
Tus manos hacen el día entre la hierba. Tus ojos hacen el amor en pleno día. Con las sonrisas en el talle. Y tus labios en las alas. Te colocas en el lugar de las caricias. Te colocas en el lugar de los sueños.
Mademoiselle Isabel, rubia y francesa,
con un mirlo debajo de la piel,
no sé si aquél o ésta, oh mademoiselle
Isabel, canta en él o si él en esa.
Princesa de mi infancia; tú, princesa
promesa, con dos senos de clavel;
yo, le livre, le crayon, le...le..., oh Isabel,
Isabelle...., tu jardín tiembla en la mesa.
De noche, te alisabas los cabellos,
yo me dormía, meditando en ellos
y en tu cuerpo de rosa: mariposa
rosa y blanca, velada con un velo.
Volada para siempre de mi rosa
-mademoiselle Isabel- y de mi cielo.
Blas de Otero, "Mademoiselle Isabel, rubia y francesa..."
***************************
Siempre nos quedará París.
Siempre nos quedará la poesía.
El color es un medio para ejercer una influencia directa sobre el alma. El color es la tecla. El alma es el piano con muchas cuerdas. El artista es la mano que por esta o aquella tecla, hace vibrar adecuadamente el alma humana.
.
Wassily Vasílievich Kandinsky
Study for Painting . Wassily Vasílievich Kandinsky
*
El arte, como la naturaleza, es rítmico
Robert Delaunay
*
Puedo crear una fuga en colores, como Bach lo ha hecho en música
František Kupka
*
El mundo suena
Wassily Vasílievich Kandinsky
Wassily Kandinsky et Le Cavalier Bleu - Carmina Burana
Poema Y además mi corazón tiene la culpa porque nació tan tibio y sorprendido y yo también un poco y este cielo y estas mañanas limpias y estas calles por donde el aire estalla y este gran infierno de los hombres tienen la culpa Pero sobre todo mi corazón que no me deja mi corazón que me derrama y me pierde.
La culpa es mía
la traigo desde lejos
pero qué puedo hacer
sino vivir así
y andar a cada rato
con un dolor
y un sueño
custodiándome.
Qué puedo hacer
si el corazón
me vino enorme
y tiembla
por cada soplo liviano
qué puedo hacer
sino abrazarlo
o cuanto más
echarlo al aire.
Hugo Gola
Y para música amorosa francesa, la inigualable voz de Patricia Kaas con una canción que forma parte de un show único y maravilloso.